14.6.10

 

[revista-de-prensa-sahara-occidental] 14 JUNIO 2010. EL SAHARA OCCIDENTAL: PRENSA HISPANA

 

EL SÁHARA OCCIDENTAL EN LA PRENSA

NOTICIAS DESDE ESPAÑA Y LATINOAMÉRICA 

(Lunes, 14 de junio 2010)



TITULARES


POR UN SÁHARA LIBRE. Testimonio de Observadores internacionales en el Sáhara Occidental ocupado.

IDEAL.ES. La Fiscalía de Jaén sospecha de órdenes secretas del Gobierno para expulsar a los saharauis.  

POEMARIO POR UN SÁHARA LIBRE. El País y la legalidad internacional.

FRONTERAD. Revista Digital. El cementerio de las cartas de guerra.

OBAMAWORLD. Marruecos no es un país libre pero lo será, como todos.

SAHARA TODAY. Colonos marroquíes apuñalan a una ciudadana saharaui en la ciudad ocupada de Bojador.

ALERTA. El Diario de Cantabria. Los jóvenes cántabros, unidos en la lucha por un Sáhara libre.

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POR UN SÁHARA LIBRE

TESTIMONIO DE OBSERVADORES INTERNACIONALES EN EL SÁHARA OCCIDENTAL OCUPADO

http://salkaembarek.blogspot.com/2010/06/testimonio-de-observadores.html


El Aaiun, Sahara Occidental 07 al 10 de junio 2010


El pueblo saharaui, tanto en los campamentos de refugiadas y refugiados en Tindouf Argelia como en el Sahara Occidental ocupado por Marruecos, sigue luchando de modo pacífico por su autodeterminación e independencia. En este momento uno de los objetivos desde el Sahara Occidental ocupado por Marruecos es poder visitar a sus familias en los Campamentos, ejerciendo el derecho a la libre circulación, lo que les es negado sistemáticamente por las autoridades marroquís, y, además, demostrar al mundo que el pueblo saharaui es uno - tanto la población que está en los territorios ocupados del Sahara Occidental, como quienes viven en la zona sur de Marruecos, en territorio también saharaui ocupado por Marruecos, como las y los refugiados en el exilio en Argelia y en los territorios liberados - con un objetivo común, la autodeterminación y la independencia, reconociendo al Polisario como la autoridad legítima que representa a todo el pueblo saharaui.


En Octubre de 2009, 7 activistas saharauis de la zona ocupada viajaron a los Campamentos de refugiados y refugiadas saharauis ubicados en Tindouf (Argelia) y a la vuelta a El Aaiún fueron torturados y detenidos bajo la acusación de sedición, por lo que van a ser juzgados en Consejo de Guerra, lo que en Marruecos supone una condena de pena de muerte, 4 de ellos han sido excarcelados. La única mujer del grupo porque presentaba signos de demencia, producto de las torturas, y otros tres fueron excarcelados la pasada semana, tras una larga huelga de hambre y por las presiones internacionales, pero tres más siguen en las cárcel marroquí, sin que se sepa que va a ser de ellos.


Pues bien, con posterioridad a este hecho, y con el fin de seguir reivindicando los tres objetivos que se señalan al principio, desde una óptica de resistencia civil y de modo totalmente pacífico ausente de cualquier violencia, han continuado saliendo desde las zonas ocupadas del Sahara Occidental grupos de hombres y mujeres a los Campamentos, en el intento de conseguir, aún con mucho sufrimiento, al menos esta pequeña parcela de libertad.


Cinco han sido las veces en que han organizado estas delegaciones. Tras la primera, con la presencia de personas de otros países que les acompañaban como observadoras en el momento de entrar en El Aaiún, y, probablemente por la repercusión internacional que tuvo el caso de Aminetu Haidar en el que quedó al descubierto la represión marroquí contra la población saharaui, no se han producido detenciones de activistas, aunque sí a su llegada cargas de la policía contra las y los saharauis que les esperaban.


La última, delegación de activistas hasta el momento, la quinta, que han viajado a los Campamentos lo ha hecho en las dos semanas anteriores al 7 de junio de este años 2010, en que han vuelto a El Aaiún. En este caso, 9 saharauis han viajado a los campamentos, 6 hombres y 3 mujeres; todos han sufrido la represión marroquí en su propia piel. Uno de ellos, Sluh Delal, estuvo, al igual que una hermana y un hermano suyo, desaparecido durante 11 años en cárceles marroquís sin que nadie supiera de su paradero, el resto, aún a pesar de su juventud en algunos casos, han sufrido directamente la dureza del régimen policial marroquí, con detenciones arbitrarias, torturas y cárcel. Estas personas son:


Mohamed Sluh Delal; Fatimate Elheraeh; Hassana Aalia; Abdelkhalik El Marhi; Lela Lili; Hassana Badi; Mohamed Ali Sidzen; Fadala; Ndour Mohamed Rachid.


Como observadores de lo que podía sucederles a su llegada a Casablanca y, sobre todo, posteriormente al llegar a El Aaiún, nos desplazamos 8 personas, 7 del estado español y un británico, Joel López-Ferreira. Del estado español: Alberto Suárez Montiel (Asturias); Damian López López (Córdoba); Cristina Martínez Benítez de Lugo (Madrid); Juan A. Lisbona Nogedal (Málaga); José Carlos Muñoz Romero (Huelva) y Enrike Lertxundi e Itziar Fernández Mendizábal (Euskal Herria).


Fuimos testigos presenciales del registro exhaustivo que se efectuó a las y los saharauis en el aeropuerto porque, a pesar de que la policía marroquí pretendía que saliéramos del aeropuerto sin las personas saharauis, nos mostramos firmes y sólo salimos cuando al grupo saharaui también le dejaron salir.


De allí nos fuimos con el grupo de la delegación saharaui a Hay Matalah, el barrio saharaui más activo en la reivindicación de sus derechos y escenario de la Intifada saharaui, donde la policía ya no se anduvo con "chiquitas" y cargó con dureza contra las personas que esperaban al grupo de activistas, al igual que contra ellos y contra quienes les acompañábamos como observadores, que fuimos objeto también de los golpes policiales de los que nuestras moraduras dan fe. No obstante, y a pesar de esta carga policial, pudimos entrar en la casa de uno de ellos donde se les recibió de forma extraordinaria y conmovedora por parte de un grupo numeroso de hombres y mujeres saharauis que les esperaban impacientes, con temor por lo que les podía suceder y con alegría inmensa al verles llegar a las tres mujeres y a los seis hombres de la delegación sanos y salvos.


Lo que hemos podido comprobar hasta el momento, a 8 de junio, es que esta zona de El Aaiún, y por lo que nos cuentan, todo el Sahara Occidental, está totalmente tomada por la policía. Sus estrechas calles están vigiladas constantemente por uno o dos furgones de policías, además de por coches sin identificación y muchos policías de paisano, de modo que es imposible efectuar un solo movimiento sin que ésta lo sepa, como dice Enrike Lertxundi, es como si todo el tiempo estuviéramos en una enorme comisaría.


Ya en el momento del recibimiento tuvimos ocasión de conocer a hombres y mujeres que han sido víctimas de esta represión sistemática en que vive el pueblo saharaui en su propio territorio. Eran decenas las personas que nos relataban las torturas que han sufrido en las cárceles marroquís donde han estado encarceladas entre 5, 10, 18 y más años, en el caso de muchas de ellas habiendo pasado 4 de esos años todo el tiempo con los ojos vendados y en unas condiciones infrahumanas.


Resulta impresionante escuchar sus testimonios y conocer todo lo que están padeciendo y ver cómo, a pesar de todo esto, siguen en la brecha luchando por ensanchar sus derechos y con un objetivo claro: la autodeterminación e independencia de su pueblo y el poder vivir en un Sáhara libre, como les corresponde por derecho propio y como está reconocido por todo el derecho internacional y que las propias Resoluciones de la ONU reconoce.


Un pasito más que se ha dado estos días, modesto, pero importante para su causa, ha sido el que quienes estamos aquí como observadores nos hayamos quedado a vivir con las familias saharauis, en lugar de ir a un hotel como ha pretendido la policía marroquí en todo momento, vigilando cada uno de nuestros pasos e "invitándonos", de modo intimidatorio, continuamente a ir a un hotel, a lo que no hemos accedido. Estamos dispersos en distintas casas de familias saharauis, aunque sin ninguna seguridad de que de un momento a otro la policía irrumpa en la casa donde se nos acoge y nos obligue a ir a un hotel o, incluso, que nos obligue a abandonar no solo el Sahara Occidental, sino también Marruecos.


El pueblo saharaui, en su larga lucha que dura ya más de 35 años, desde que el Estado español abandonó la colonia dejándolos indefensos ante Marruecos, que entró a ocupar a José Carlos Muñoz, fuego y sangre todo el territorio del Sahara Occidental, - muy rico en pesca, fosfatos y otro tipo de minerales-, sigue necesitando que personas de otros países les acompañen en estas acciones de resistencia civil pacífica que les permita ejercer mínimamente sus derechos. Este pueblo continua necesitando de la solidaridad internacional para conseguir su justo objetivo de vivir libremente en su territorio, como un país soberano regido por un Gobierno propio elegido democráticamente por las y los saharauis.


2ª PARTE


Día 8 de junio de 2010


Por la mañana, las personas que estamos como observadoras la pasamos con la familia que nos ha acogido, recibiendo numerosas visitas de saharauis que quieren mostrarnos su agradecimiento por nuestra presencia y contarnos sus vivencias, que en todos los casos resultan terribles debido a la represión y acoso a la que es sometida la población saharaui, así como a su situación social, con imposibilidad de trabajar e, incluso, de estudiar pues a estudiantes brillantes se les suspende de modo que no puedan acceder a estudios superiores que les posibilite una mayor formación, salvo que estén dispuestos a trasladarse a otra zona de Marruecos donde el régimen les proporcionaría casa y trabajo, con el fin de integrarse dentro de la sociedad marroquí y olvidar su cultura y, sobre todo, sus reivindicaciones políticas como pueblo.


¡Cómo no! también recibimos la "visita" de la policía, insistiendo, de mejor o peor manera, que de todo ha habido, en que pasemos por Comisaría y nos traslademos a un hotel. Nuestra respuesta es que, ya que saben perfectamente con qué familia nos alojamos cada una de las personas que estamos como observadoras, por lo que no es necesario que vayamos a declarar a Comisaría y que, en todo caso, nos lleven ellos. A esto último se niegan, porque está claro que no les interesa dar la imagen de la realidad, que no es otra sino la de un Estado policial en el que se niega a las y los saharauis incluso la posibilidad de convivir con personas de otros países, de modo que no puedan contarnos su situación.


1.- A la tarde tenemos una primera reunión con representantes de las cinco delegaciones que han viajado a los Campamentos. El miembro de la primera delegación que acaba de ser liberado, Tarrezi Yahdih, nos cuenta el infierno que han vivido – y en el que todavía están tres compañeros – en la cárcel marroquí donde fueron internados y donde él ha estado ocho largos meses. En una celda de 1,5 m2, permanecían dos personas totalmente incomunicadas de las demás, sin permitírseles salir de la celda y recibiendo malos tratos de modo continuo. El encarcelamiento de las personas que integraron esta primera delegación, y la acusación de sedición y relación con el enemigo – refiriéndose a la visita a los Campamentos de refugiados y refugiadas saharauis – por la que van a ser juzgados en Consejo de Guerra, pretendió ser una "advertencia" del Régimen marroquí para que no vuelvan a repetirse este tipo de acciones, pero debido a la presión internacional – que se disparó con la situación de Aminetu Haidar – y a la huelga de hambre que protagonizaron los detenidos y que ha tenido repercusión en los medios de comunicación extranjeros, ha resultado un boomerang para el propio Estado marroquí, que, de algún modo, parece que se encuentra en una situación incómoda para reprimir a las siguientes delegaciones, máxime cuando éstas cuentan con el apoyo de personas de otros Países (de ahí la importancia de que personas de fuera, estemos presentes en el momento en que las delegaciones vuelven al Sáhara Occidental desde los Campamentos).


Cada representante de las distintas delegaciones, van narrando no sólo su experiencia en esta acción puntual - que en un principio tenía más carga de acción humanitaria de poder visitar a las familias en los Campamentos y mostrarles a quienes viven en el exilio, la situación en las zonas ocupadas, pero que ha devenido en un arma política contra el régimen marroquí, pues se trata de un desafío a los tremendos límites que tienen las y los saharauis para poder viajar y trabajar por la causa de su pueblo. También nos cuentan con ejemplos propios la violación sistemática de sus derechos humanos y la represión diaria y continua a que son sometidos todos los saharauis en su propio territorio. Todas las personas que han viajado en las cinco delegaciones son activistas de derechos humanos integrados en diferentes asociaciones: para la defensa de las y los desaparecidos, de las personas encarceladas, para la defensa de las riquezas naturales del Sáhara Occidental… y, a su vez, todas ellas con un objetivo común: lograr la autodeterminación y la independencia del pueblo saharaui y el derecho a vivir libremente en su territorio.


En esta reunión, nos cuentan el horror del genocidio al que han estado sometidos las y los saharauis en los territorios ocupados por Marruecos, sobre todo desde 1975 hasta 1991, en que era común que desaparecieran cientos de personas que luego han sido encontradas asesinadas en fosas comunes, violaciones a mujeres y jóvenes, enterramiento hasta el cuello en una especie de tumbas y todas las torturas que puedan imaginarse.


En 1991, con el alto el fuego, cede un poco está actuación del régimen marroquí, pero sin que en ningún momento hayan cesado las violaciones de derechos humanos y el cerco policial al que están sometidos, y del que, quienes hemos acompañado a la quinta delegación, podemos dar fe.


La organización de las delegaciones a los Campamentos, en este momento, tiene como objetivos los siguientes:


1º.- Visitar libremente y por razones humanitarias, como está recogido en los acuerdos del alto el fuego de 1991, a sus familias saharauis en los Campamentos y a la inversa. Hay que tener en cuenta que las familias, en una cultura de clan, están separadas desde hace más de 35 años.


2º.- Ejercer libremente el derecho a la libre circulación sin ningún tipo de trabas.


3º.- Reflejar lo que es una realidad que a menudo se pretende distorsionar: que el pueblo saharaui es UNO – se encuentre en los territorios ocupados, en el sur del Marruecos, en los territorios liberados, o en el exilio en Tindouf (Argelia) - y que su representante legítimo es el Frente Polisario. Que su objetivo común es conseguir la autodeterminación e independencia que les pertenece y que tienen reconocido por los tratados Internacionales y por las Resoluciones de la ONU.


4º.- Demostrar al estado marroquí que la lucha del pueblo saharaui por conseguir este objetivo de soberanía plena no va a cejar y que la autonomía que se les ofrece no la quieren, por lo que van a continuar ejerciendo una resistencia civil ante la represión de que son objeto por parte de las autoridades marroquíes.


Para todo ello, además de mostrar su agradecimiento a la solidaridad internacional que vienen recibiendo por parte de organizaciones y personas de distintos países, manifiestan la necesidad de que se dé cobertura y apoyo a estas acciones, así como que se haga oír su voz en el exterior y que se denuncie al estado marroquí por las violaciones continuas y sistemáticas de los Derechos Humanos contra la población saharaui.


Por parte del grupo desplazado como observadores para acompañar a la quinta delegación, se les responde que cuentan con toda la solidaridad personal y de las organizaciones que representan, así como que es necesario que se dé una mayor coordinación entre ellos y las Delegaciones saharauis del Polisario en otros países, de modo que se pueda organizar mejor este acompañamiento.


2º.- Tras esa primera reunión, nos trasladamos a la casa de un preso político. Saludamos a su padre, muy mayor y enfermo, y nos reunimos con familias que tienen a sus hijos e hijas encarceladas, quienes nos narran las condiciones en que viven en la cárcel y las dificultades para tener comunicación con ellas.


En primer lugar hay que señalar la tremenda impunidad de la policía a la hora de detener, e incluso de secuestrar a las personas saharauis, encarcelándolas sin que sus familias o allegados sepan que ha sido de ellas y negando el encarcelamiento, ya que sin que medie prueba alguna, detienen a jóvenes y mayores simplemente por ser activistas de derechos humanos, o por participar en manifestaciones pacificas, sometiéndoles a torturas. En el juicio no es necesario demostrar con pruebas la comisión de ningún delito, ya que para dictar sentencia sirve con el testimonio policial.


Las visitas de las familias están muy limitadas, y siempre se realizan ante la presencia de funcionarios de prisiones, sin que se les permita hablar de la situación de otras personas presas o de cualquier acontecimiento que los funcionarios puedan considerar político. En ese momento se desaloja a la familia y a la persona presa se le incomunica y se le tortura.


Antes de entrar a la visita, las familias son cacheadas, se les incautan los teléfonos móviles y normalmente son insultadas, encontrándose en muchas ocasiones que se les impide visitar a sus hijos a pesar de ser día de visita. En esta reunión tenemos el testimonio de varias madres, cuyos hijos están encarcelados y actualmente realizando una huelga de hambre en la Cárcel Negra de El Aaiún. También está en la reunión con su testimonio, el hermano de Ahmed Mahmud, un joven activista que desapareció en Casablanca, y ante su ausencia personada la familia ante la policía, ésta negó que supiera cual era su paradero, y al final, pasados tres meses de angustia sin saber nada de él, la familia pudo saber, por la información de otro preso saharaui, que había sido liberado, que se encontraba encarcelado en Casablanca en situación de incomunicación tras haber sido torturado. La situación actual de este preso, conocido como activista de derechos humanos en El Aaiún, es que se le acusa de traficar con droga, falsificar dinero y formar parte de una banda criminal, lo que es absolutamente falso, pero va a ser condenado en base a estos cargos inventados. Esta actuación de la policía empieza a ser bastante común y a las y los activistas saharauis se les acusa de cometer cualquier tipo de delitos comunes, con el fin de evitar el estatus de presos políticos que les corresponde.


Día 9 de junio de 2010


Por la mañana mantenemos una reunión el grupo desplazado para acompañar y ejercer como observadores de la quinta delegación. El objetivo, ya que venimos de lugares dispares y representando a diferentes Asociaciones de apoyo al pueblo saharaui, o como en el caso de Enrike Lertxundi al Colegio de Abogados de Guipúzcoa, es coordinar la transmisión a los medios de comunicación de la situación de las y los saharauis en el Sahara Occidental, así como la transmisión de esta información por internet y otros medios. Decidimos elaborar un comunicado para la opinión pública y, también, elaborar unas sugerencias prácticas para las personas que posteriormente se desplacen para apoyar estas acciones. En esta reunión nos informa Cristina Martínez que ella y José Carlos Muñoz, acompañados de Javier Sopeña, que se encuentra en las zonas ocupadas y que acompañó en su día a la segunda delegación, han tenido ocasión de estar con la Asociación de Víctimas Olvidadas, que está tratando de conseguir atención sanitaria para personas saharauis represaliadas a las que les han quedado secuelas de tipo físico y psíquico. Plantea Cristina la posibilidad de que desde el estado español se pueda llevar a cabo una labor humanitaria con estas personas, de modo que puedan ser acogidas por familias y atendidas por la sanidad pública. Ella va a trabajar en este sentido, para lo que está dispuesta a coordinarse con otras personas interesadas en este problema.


A la tarde proseguimos con las reuniones con distintos grupos de activistas saharauis. en casa de Elghalia Djimi, Vicepresidenta de la Asociación Saharaui de Víctimas de Derechos Humanos, mujer de gran prestigio entre la población saharaui, por su valentía y por haber padecido cárcel durante muchos años y haber sido represaliada duramente por el régimen marroquí, además de por su enorme capacidad intelectual.


En primer lugar, nos reunimos con ex trabajadores de la empresa FOSBUCRAA, empresa que durante la colonización española pertenecía al INI, y que en la pseudo descolonización el Estado español se quedó con el 35% de las acciones, Mauritania con el 15% y con el resto se lo quedó Marruecos. En este momento todo el capital de esta empresa, como de otras que funcionaban en el territorio del Sáhara Occidental está en manos de Marruecos.


Desde 1976, con la colonización del Sáhara Occidental por parte del régimen marroquí con el fin de tener un censo más numeroso que el saharaui, mucha población marroquí, a la que se le da trabajo y casa para vivir, se ha trasladado a la zona ocupada, con lo que actualmente la proporción de la población es de 1 saharaui por 100 marroquíes.


El trabajo que tenía la población saharaui, actualmente lo tiene la población marroquí, siendo altísima la tasa de paro entre las y los saharauis, habiéndose disparado el nivel de pobreza entre la población originaria saharaui.


Pues bien, ex-trabajadores de FOSBUCRAA, que han sido desalojados de sus empleos y no cuentan con pensión de ningún tipo, así como las viudas y las y los hijos de trabajadores fallecidos, vienen reivindicando sus derechos sin que por parte del régimen marroquí se les dé ninguna satisfacción. Todos los jueves realizan una manifestación pacífica ante las oficinas de la firma sin que, salvo el cerco policial al que se les somete, nadie les haga caso. Por nuestra parte se les sugiere poner esta situación en manos de los Sindicatos del estado español, para lo que nos entregan un documento donde se refleja su situación.


Posteriormente teníamos prevista una reunión con las personas activistas de las delegaciones a los Campamentos pero en medio, y por tratarse de una situación grave, nos entrevistamos con las madres de tres presos políticos en la Cárcel Negra del Aaiún que han podido contactar hoy miércoles con sus hijos y conocer que éstos desde el lunes, han sido incomunicados y torturados por el propio director de la cárcel, sin que se les haya dado de comer. Se trata de los jóvenes Bachri Ben Taleb, de 28 años de edad y 5 de condena; Eheikh, de 26 años y también 5 años de condena y de Mohamed Berkane de 23 años de edad y 1 año de condena. Ésta es una actuación muy grave por parte del director de la cárcel, que a instancias de las y los activistas saharauis, nos comprometemos a denunciar, enviando escritos de denuncia a los Ministerios de Justicia e Interior del Gobierno Marroquí, así como al Embajador de Marruecos en España y al Cónsul de ese país, a los que añadimos el Presidente del Gobierno español y al Ministro de Asuntos Exteriores. Poniendo esta denuncia en la red de modo que pueda sumarse a la misma la mayor parte de población posible.


Prosigue la reunión, donde nos intercambiamos información, metodología para que el apoyo de otras y otros compañeros dispuestos a proseguir en estos acompañamientos como observadores sea eficaz para su causa y nos despedimos, no sin pesar, pero sí de modo alegre en una cena solidaria en casa de Mohammed Aalia y de Maimouna, padre y madre del joven activista Hassana Aalia.


Nos despedimos, pero con la seguridad de que vamos a volver y que tampoco vamos a cejar en que este pueblo consiga su total soberanía con la independencia que les corresponde para ejercerla en todo el Sáhara Occidental libre de la colonización del régimen marroquí.



IDEAL.ES

La Fiscalía de Jaén sospecha de órdenes secretas del Gobierno para expulsar a los saharauis

http://www.ideal.es/jaen/v/20100614/jaen/fiscalia-jaen-sospecha-ordenes-20100614.html 

El Ministerio Público tiene conocimiento extraoficial de supuestas instrucciones confidenciales para policías y funcionarios de Extranjería


La Fiscalía de la Audiencia Provincial de Jaén tiene «sospechas» de que pudiera haber órdenes secretas del Gobierno a la Oficina de Extranjería y al Cuerpo Nacional de Policía -supuestas instrucciones que «trascienden a esta provincia», dice la Memoria de la Fiscalía de Jaén hecha pública recientemente- de mano dura con los ciudadanos saharauis, a los que se está abriendo expediente de expulsión cuando acuden a Extranjería en Jaén para pedir permisos de residencia en España.


A Fiscalía comenzaron a llegar quejas de abogados que protestaban por la detención de sus clientes saharauis cuando iban a pedir autorizaciones de residencia por arraigo social. La documentación la tiene que presentar personalmente el interesado. Pero se la inadmitían al estar el solicitante en situación irregular en ese momento, lo que conlleva la detención y conducción a la Comisaría para tramitar el expediente de expulsión (que luego resulta imposible de ejecutar, apunta el Fiscal). En la Oficina de Extranjería de Jaén hay Unidad de Policía (cosa que según apunta Fiscalía sólo ocurre en otra provincia más). «Ésto se da en un entorno de rigidez con los saharauis provocado por una reacción ante la desautorización de las autoridades nacionales de una cierta política de mano ancha que se llevó a cabo en esta provincia y en una política al respecto de nuestro país cada vez más escorada hacia los intereses marroquíes», dice el documento que firma el fiscal Carlos Fábrega.


En 2006, según datos oficiales de la Subdelegación se recibieron 1.439 solicitudes, de las que se concedieron 559 arraigos. En mayo del año siguiente había que sumar otros 263 y otros 268 en trámite. El grifo se ha cerrado ahora. Técnicamente, el motivo de las inadmisiones «es el no presentar la inscripción de nacimiento de sus padres en el Registro Civil central en el que figure la anotación de la sentencia favorable a la nacionalidad española de origen del mismo. Hasta ahora bastaba acreditar con cualquier documento que el padre nació en el Sahara siendo esta colonia española, tesis esta que es la unánimemente aceptada por los tres juzgados de lo contencioso administrativo de la localidad», dice Fábrega. Las cosas han cambiado. Ahora los detienen.


Fiscalía se ha reunido con la Subdelegación del Gobierno en Jaén para tratar el tema. «La inexistencia de argumentos claros así como la sospecha de que hay órdenes que trascienden a esta provincia (hemos leído en prensa la existencia de una circular 1/2010 de la Comisaría General de Extranjería que con un carácter de absoluta confidencialidad incluso para jueces y fiscales puede incidir en esta materia) hace que no hayamos podido eliminar esta práctica que si bien pudiera ser legal no nos parece la más adecuada», afirma Fábrega.


POEMARIO POR UN SÁHARA LIBRE

EL PAÍS y la legalidad internacional

http://poemariosaharalibre.blogspot.com/2010/06/el-pais-y-la-legalidad-internacional.html

Tras el escándalo del cuadernillo difundido por el diario El Pais el pasado día 7 de junio, en el que se incluía el Sahara Occidental dentro de Marruecos, Luis Portillo envió una carta al director como protesta por este atropello contra la legalidad internacional. El periódico no la ha publicado, por lo que el autor autoriza a su difusión por cualquier medio.


Carta al Director de EL PAÍS


EL PAÍS y la legalidad internacional


Sr. Director:

En su edición del pasado 7 de junio, el diario EL PAÍS incluía, inserto en las páginas centrales del periódico, un cuadernillo de publicidad de 16 páginas en color, con el título "Marruecos, Periscopio, Suplemento promocional elaborado por BC". Obviamente, propaganda/publicidad del Gobierno de Marruecos, un intento de lavar la cara al desprestigiado régimen alauita y de afianzar su anexión del Sáhara. En la página 2 del mencionado cuadernillo se da cuenta de la empresa a la que se ha encargado este montaje: BC, Beyond Communication, con sede en Madrid. Y asímismo, se especifica que "Este reportaje ha sido elaborado por BC, único responsable de su contenido, para su distribución con EL PAÍS. La redacción de EL PAÍS no ha participado en su elaboración".


Hasta ahí, todo correcto: tanto el Gobierno de Marruecos como EL PAÍS pueden hacer la propaganda/publicidad que, legalmente, quieran; el primero, gastándose una fortuna y, el segundo, embolsándosela. Lo que no pueden, o no debieran, es violar la legalidad internacional. Concretamente, en la página 12 del mencionado "suplemento promocional" se incluye dentro del "Reino de Marruecos / El Marruecos Sahariano": Bojador, El Aaiún ("Laayún"), Smara ("Es Smara"), Cabo Juby, Dajla..., que son ciudades del Sáhara Occidental invadido y ocupado por Marruecos, un territorio no autónomo pendiente de descolonización en el Comité ad hoc de Naciones Unidas, que cuenta con numerosas resoluciones de la ONU a favor del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, mediante un referéndum encomendado a la MINURSO y que el régimen alauita obstaculiza sistemáticamente desde hace ya 35 años.


Se supone que en la Redacción de EL PAÍS leen lo que ese Diario publica; y debo suponer también que ustedes conocen perfectamente lo dicho más arriba. Ignoro lo que dice el código deontológico al respecto. Pero es obvio que ustedes no pueden acoger publicidad sobre terrorismo o narcotráfico, por ejemplo. Y el caso que nos ocupa es similar o, más bien, mucho más grave: lo publicado en la mencionada página 12 es una violación flagrante del Derecho Internacional y de las resoluciones de Naciones Unidas, dando por sentada la tan ansiada anexión del Sáhara por Marruecos. La explotación de los recursos naturales de zonas ocupadas y especialmente del Sáhara Occidental fue declarada ilegal, en 2002, por el subsecretario general para Asuntos Legales de la ONU, Sr. Hans Corell, quien, a mayor abundamiento, hizo una extensa y pormenorizada exposición en el Congreso sobre el Sáhara Occidental celebrado en Pretoria (Sudáfrica) en diciembre de 2008.


Y respecto a la propaganda alauita, sólo recomendar la lectura de dos trabajos publicados en Le Monde Diplomatique en español de mayo y junio de 2010: "Despotismo, censura y cárceles en Marruecos" (Ali Amar) y "Rabat estrangula a la prensa independiente" (Souleiman Bencheikh). O "El poder de Marruecos en la Justicia española", en el blog En arenas movedizas, de Ana Camacho. De esos trabajos no dice nada el "Suplemento promocional" que ustedes han publicado.


Firmado: Luis PORTILLO PASQUAL DEL RIQUELME


Madrid (España)



POST SCRIPTUM (13 de junio de 2010)


Tal como cabía esperar, el mismo día que EL PAÍS publicó el "Suplemento promocional elaborado por BC", la agencia oficial de prensa marroquí, MAP, lo difundía como "suplemento de EL PAÍS", repitiéndolo así en numerosas ocasiones:


http://www.map.ma/fr/sections/politique/la_revolution_de_moh/view


http://www.lematin.ma/Actualite/Express/Article.asp?id=134530


http://www.map.ma/fr/sections/politique/le_maroc_et_l_espagn/view


http://www.map.ma/fr/sections/politique/le_maroc_prepare_un/view


http://www.map.ma/fr/sections/lire_aussi/le_maroc_parie_sur_l/view


http://www.map.ma/fr/sections/politique/le_statut_avance_con/view



FRONTERAD. Revista Digital

El cementerio de las cartas de guerra


Eduardo del Campo. Tinduf (Argelia)

fotografías Alejandro Carra

http://fronterad.com/?q=node/1452&page=0,1&pagina=3

Aquellos prisioneros del Sáhara

En 2001, cuando visité los campos de refugiados saharauis, el Frente Polisario aún mantenía a 1.467 soldados marroquíes como prisioneros de guerra. A pesar de haber liberado a cientos de ellos desde 1989, el gobierno saharaui en el exilio argelino se seguía aferrando al resto como una de las pocas monedas de cambio que le quedaban con Rabat, y se resistía a satisfacer los reiterados llamamientos de la ONU para que fueran repatriados. Marruecos admitió la existencia de un grupo de 66 presos de guerra saharauis, a los que liberó en 1996. En teoría, sólo quedaba el caso del hoy libre Mohamed Daddach, detenido desde 1976 pero considerado por la parte marroquí como un preso común.

       La mayoría de los prisioneros marroquíes había rebasado los cuarenta años de edad. Llevaban recluidos 15, 20 y hasta 25 años. Casi todos trabajaban a las órdenes del Polisario, a menudo como criados. Estaban ocupados en los talleres de mecánica, en los almacenes de comida –descargando la ayuda humanitaria, de la que solían sisar las migajas– y en las instalaciones que el Polisario utilizaba para recibir y hospedar a las delegaciones y visitantes extranjeros, como es el caso de la residencia de Rabuni. El plato de lentejas que se comía el periodista, el diplomático o el trabajador humanitario había sido elaborado en las cocinas traseras por presos marroquíes vestidos con ropas de civil. También eran ellos los que limpiaban los servicios y fregaban los platos. En Rabuni, por ejemplo, trabajaban cinco prisioneros. Abdusalam, de Rabat, llevaba 15 años atrapado. Mohamed, 22; Ahmed, 20. Decían que antes les trataban mal pero que la situación ya era buena desde que se inició el proceso de paz.

       Dos veces al año los visitaba el Comité Internacional de la Cruz Roja. Para Marruecos, en cambio, fueron durante lustros simples desertores, o soldados-fantasma que no existían en ningún parte de bajas y que convenía ocultar a la opinión pública bajo un manto de olvido para no reconocer la cruda realidad de la guerra. Rabat, en abril de 1997, llegó a negarse a acoger a un grupo de 85 presos marroquíes puestos en libertad por el Polisario. Sólo los aceptó en enero de 2000, junto a otro centenar de presos.

       Algunos vivían en el mismo lugar donde trabajaban. Otros cumplían su jornada y luego volvían a la prisión. Normalmente trabajaban toda la mañana, a un ritmo normal. El resto del día lo consumían viendo en grupo la televisión, durmiendo, jugando al fútbol u oyendo la radio marroquí a través de sus receptores de onda corta. No tenían ningún lugar adonde huir en ese desierto horrible. Sólo les quedaba charlar con sus carceleros saharauis y envejecer. Porque los viejos serían los primeros en ser liberados.

       Finalmente, el Frente Polisario dio el paso humano que muchos le pedían y liberó a todos los prisioneros de guerra. A los 404 últimos, el 19 de agosto de 2005. Para ese día, la mayoría ya había consumido más de 20 años de su vida entre las rejas del Sáhara. Otras 180.000 personas, los refugiados saharauis, siguen sobreviviendo allí, 35 años después de que la ocupación marroquí del Sáhara Occidental desatara su destierro. Y en las cárceles de Marruecos y de El Aaiún ocupado continúan hoy, primavera de 2010, encerrados 54 presos políticos saharauis, 36 de ellos en huelga de hambre. El Polisario cumplió su parte. Es hora de que Mohamed VI cumpla la suya.



OBAMAWORLD

Marruecos no es un país libre pero lo será, como todos

http://www.obamaworld.es/2010/06/14/marruecos-no-es-un-pais-libre-pero-lo-sera-como-todos/

Marruecos no es un país libre según dos de los principales indicadores de democracia y libertad del mundo. Para Freedom House, Marruecos es "parcialmente libre", y este año además ha empeorado por "la creciente concentración de poder en manos de las elites ligadas a la monarquía". Según el Índice de Democracias (pdf) del Economist, Marruecos es un país "autoritario", el 115 en una lista de 167 (el último es Corea del Norte).

Las elecciones son aparentemente libres, pero pesa más quien está más cerca del rey Mohamed VI, que manda desde que murió su padre, Hassan II, en 1999. El sistema judicial depende más del miedo que de la ley. La censura reina.

En mis días en Marruecos he podido comprobar la falta de libertad en dos ámbitos: la libertad de expresión y la de culto. Cada día he comprado la prensa francófona (no hablo árabe). La noticia del día en Le Matin -que presume de ser el periódico principal en francés y es el único que está en todos los quioscos a los que he ido- siempre era la inauguración que el rey había hecho el día anterior.

Por ejemplo, el 5 de junio: "S. M. el Rey inaugura el club sociodeportivo S.A.R. el Príncipe Heredero Moulay El Hassan en Al Aroui, de un coste de más de 5 millones de dirhams", que son medio millón de euros más o menos. El resto de noticias no eran apasionantes: "El gobierno llama a la paciencia y a la sabiduría", otro titular magnífico. Libération, L'Opinion, Aujourd'hui fueron los otros que compré. Quizá el más atrevido era Aujourd'hui. Ninguno decía sin embargo nada atrevido.

Un día me dio por comprar revistas. Había varias: MarocHebdo, Telquel, L'Observateur du Maroc, Actuel y hasta una edición marroquí del francés L'Express. Qué diferencia con los periódicos. Actuel cumplía un año, 50 números. En el editorial, el director: "La vía es cada día un poco más estrecho en el camino de la libertad de expresión. El `poder' público no es poder inocentemente".

Mejor aún era Telquel, que sacaba en la portada el fotograma de una película marroquí con una pareja desnuda en la bañera. En el editorial firmado, titulado "Hay que decirlo", criticaba la influencia en la política marroquí de dos personas que han llegado donde están por ser amigos íntimos de infancia del rey: "¡Míralos hoy, gracias a eso, los dos hombres públicos más poderosos del reino! Otra verdad que no hay que tener miedo de afirmar: esta situación es profundamente anormal, al menos en un país que aspira a la democracia". Juegan con fuego. Telquel ya ha sido sancionado otras veces. Sólo unos días antes, la Radio Mars había sido condenada sin emitir durante dos días y con una multa por esta pregunta y respuesta en directo:

Locutor: "¿Si fueras una esperanza [cuál serías]?"

El director de cine Hicham Ayouch: "Ah, sería bonito [ser] la presidencia de la República de Marruecos".

Los periódicos no dijeron ni pío. Lo leí sin embargo en estas dos revistas. La circulación media de las revistas es de unos 30 mil ejemplares. Una sanción puede conllevar su cierre.

Esto son sólo algunos ejemplos. Está claro que no hay libertad de expresión. Como ocurrió en España en los 60 y 70, las revistas, de menos difusión y más independientes, se sienten con más capacidad para decir lo que creen y forzar los límites. Los periódicos van con más cuidado. (Aquí explican con detalle las dificultades y esperanzas de la libertad de prensa marroquí.)

*

Hace unos días, en un comentario, Horrach puso este enlace a El País: en el último párrafo decían que habían expulsado de Marruecos a 28 cristianos porque "la caridad cristiana se ha convertido en terrorismo religioso", en palabras del Vaticano. Ni el número de expulsados -parece que fueron al menos cuarenta en distintos momentos- ni las circunstancias están tan claras, aunque se ve que la mayoría eran evangélicos americanos.

El gobierno acusa aparentemente a varias familias que han adoptado a niños marroquíes en el Atlas de intentar convertirles al cristianismo. Un congresista, Frank Wolf, puso el grito en el cielo y hay prevista una comparecencia en el Congreso sobre esto el 17 de junio. Una de las congregaciones afectadas ha pedido a Wolf calma y poca publicidad; prefieren arreglar el asunto con las autoridades marroquíes en silencio.

Faltan datos, pero el proselitismo en Marruecos es anatema. Los extranjeros pueden practicar su religión. En la iglesia católica de Marrakech hay un sacerdote francés y una congregación formada sobre todo por católicos africanos. Al lado viven algunas monjas. Como contaba aquí, los judíos pueden también practicar sus ritos con tranquilidad. Pero nadie puede intentar convertir a musulmanes. Es una libertad de culto justita.

*

En Marruecos hay tres líneas rojas. Dos ya las he mencionado: la monarquía y el islam. La tercera es el Sáhara Occidental, el territorio al sur de Marruecos que se lo quedó junto a Mauritania en los 70. Mauritania se retiró. Desde hace años debe celebrarse un referéndum por la independencia en la región y Marruecos lo bloquea. La frontera con Argelia -que apoyaría la independencia del Sáhara- está cerrada desde hace años por este motivo.

Está claro pues que Marruecos no es un país libre. ¿Cómo sé que lo será? No lo sé, pero la sensación es que el progreso es irremediable. Mohamed VI empezó su reinado con cierta apertura. Hubo en 2002 unas elecciones casi libres. Luego frenó, por el motivo que fuera. De momento pocos exigen más libertad. Marruecos crece; en 2009, un 4,9 por ciento.

Las exigencias de la creciente clase media son por ahora económicas. Cuando estén saciadas, querrán más. Ahora los periodistas que luchan por la libertad de expresión son pioneros valientes. En todas partes siempre hay los adelantados a su tiempo. Pero pronto son secundados. Es una sensación que he tenido ya en varios países: en Malasia, Tailandia o Taiwan, por ejemplo.

Las sociedades son democráticas antes que sus gobiernos, que luego ceden ante el peso de lo obvio y el ejemplo de los vecinos (con la globalización casi todos somos vecinos). Por el camino, es cierto, se quedan esperanzas y por desgracia algunas vidas. Pero es inexorable. Se mire donde se mire, la libertad llega de modos distintos pero llega. Incluso en China -que tardará más- es inevitable.

En Marruecos hay un ejemplo fascinante de este progreso lento: las mujeres. En Europa nos peleamos por el burka. Es interesante saber qué ocurre en los países de origen: ¿por qué sería bueno prohibirlo o no? Será el próximo post.


SAHARA TODAY

Colonos marroquíes apuñalan a una ciudadana saharaui en la ciudad ocupada de Bojador

http://www.saharatoday.net/?p=3794 


Colonos marroquíes apuñalaron el pasado sábado 12 de junio de 2010, en la ciudad ocupada de Bujador, a la ciudadana saharaui Fatima Abaturab, tras un intento de robo, según el Ministerio saharaui de los Territorios Ocupados y de las Comunidades en el Exterior.

Según la misma fuente, el hecho ocurrió cuando Fatima Abaturab se dirigía a la mezquita para las oraciones de los viernes, varios colonos marroquíes le intentaron arrebatar la cartera, esta al no dejar que se la quitaran fue apuñalada en el abdomen y en la mano. Recibió golpes en el cuerpo causándole graves lesiones.

Fátima Abaturab en un estado grave fue trasladada al hospital regional. Dada la gravedad de su estado de salud y por los derramamientos de sangre, consecuencia de los golpes recibidos, fue trasladada al hospital central.

De acuerdo con la Fundación Sáhara Occidental, este acto reunió a muchos de los ciudadanos saharauis fuera de la casa de la familia de la víctima, condenando las prácticas de racismo y el acoso de los colonos marroquíes sobre los ciudadanos saharauis en los territorios ocupados del Sáhara Occidental.

Esto ha producido una gran actuación de la población saharaui en la ciudad ocupada de Bojadur. Grupos de jóvenes saharauis han quitado banderas marroquíes y las han sustituido por banderas saharauis en respuesta de este horrendo crimen.


Bojador (Sáhara Occidental ocupado), 14/06/2010.

Fuente: SPS



MÁS VOCES SÁHARA

http://audio.urcm.net/Mas-Voces-Sahara-14-de-junio-de (AUDIO)



ALERTA. El Diario de Cantabria

Los jóvenes cántabros, unidos en la lucha por un Sáhara libre

http://www.eldiarioalerta.com/noticia.php?id=7143


La asociación `Alouda' busca concienciar sobre los problemas del pueblo saharaui y avanzar políticamente para la resolución del conflicto


IRENE RUIZ / SANTANDER


`Alouda' significa retorno en saharaui. Es el objetivo que tienen las cerca de 200.000 personas que viven en los campos de refugiados de Tinduf, en Argelia, la zona más inhóspita del desierto del Sáhara. Retornar a su tierra, ocupada por Marruecos desde 1976. Personas privadas de su identidad, nacionalidad y derechos, obligadas a subsistir en uno de los rincones más duros del planeta «sin tener nada». `Alouda' es también el nombre de una asociación juvenil cántabra (de Campogiro, Santander, más concretamente), que nace hace tres años gracias al trabajo activo de una veintena de personas. 


Y lo hace con dos objetivos: de un lado, junto con otras organizaciones, presionar a la comunidad internacional para que obligue a Marruecos a respetar los derechos del pueblo saharaui en materia de autodeterminación; de otro, concienciar a la sociedad cántabra -sobre todo a los jóvenes- sobre el conflicto que vive el Sáhara Occidental. 


Natalia Correa, Ángel Oria y Miriam de la Pinta son tres de los impulsores del proyecto, que surgió tras conocer a los niños saharauis que participan en el programa `Vacaciones en paz', por el que pasan el verano conviviendo con familias cántabras. Esa primera toma de contacto con la problemática de los refugiados de Tinduf fue el germen de la asociación `Alouda', un grupo de jóvenes con inquietudes que trabaja por y para la causa saharaui, «en favor de la paz y la justicia que la Historia les ha negado», en sus propias palabras.


Lo que más rabia da, confiesan, es pensar que de no ser por esos niños quizá nunca hubiesen sabido nada sobre el Sáhara Occidental, porque «nadie nos lo ha contado, no lo hemos estudiado ni nadie nos ha explicado nunca por qué las cosas están como están». Y para evitar que a otros jóvenes cántabros les pase lo mismo, una de sus principales tareas es impartir charlas en colegios e institutos de la comunidad autónoma. Incluso han ido hace poco a debatir sobre el conflicto en la Universidad de Oviedo (Asturias).


Asimismo, `Alouda' forma parte del Consejo de la Juventud y participa en eventos juveniles como Candinamia o Juvecant, todo aquello que puede ser una plataforma de expresión. Además de organizar conciertos, degustaciones de cuscús y otras acciones lúdicas y culturales que por un lado sirven para recaudar fondos y, por otro, para insistir en su mensaje. 


Pero su principal iniciativa es su viaje anual a los campamentos de Tinduf, durante el que organizan un intercambio cultural con jóvenes saharauis, con grupos de trabajo en los que analizan qué pueden hacer unos y otros para avanzar en una situación estancada hace más de tres décadas. 


Y es que en los campamentos, además, hay un porcentaje de población joven muy alto. Jóvenes que pasan los veranos en España, que cursan estudios superiores en Cuba, Venezuela o Argelia, pero que luego vuelven al desierto sin ninguna perspectiva de futuro. «Son los que peor lo pasan, porque han crecido en los campamentos, salen fuera y ven un mundo que allí no es posible», para luego volver. Natalia, Miriam y Ángel explican que lo más duro es comparar qué puede depararle el futuro a un chico cántabro y a uno saharaui. 


Y es que actualmente sólo tienen dos salidas: empezar una guerra contra Marruecos o seguir como hasta ahora indefinidamente. Y, apostillan desde `Alouda', empiezan a perder la paciencia. «Dicen que prefieren morir en la guerra antes que seguir, porque para ellos eso no es vida, es pasar los días», dice Miriam. 


El intercambio de experiencias es importante también, explican, para demostrarles que cuentan con apoyos internacionales, aunque sólo sea a nivel social. Testigos de las condiciones en las que viven en el exilio y una «voz» para sus reivindicaciones, que allí no pueden expresar. «Lo único que nos piden es que volvamos y hablemos de ellos», apuntan, porque el día que el mundo se olvide del conflicto que viven «la muerte estará asegurada».


Por ello, tras su última visita a Tinduf en marzo, los miembros de `Alouda' se han propuesto «incomodar» más que antes siempre que les sea posible con movilizaciones y acciones, tratar de llamar la atención de los políticos sobre un problema que atañe especialmente a España, puesto que el Sáhara Occidental era una provincia española hasta que Marruecos la ocupó en 1976. Para los impulsores de la asociación ha sido importante concienciar a los chavales de la región, convencerles de que se sumen a esta iniciativa. Porque en `Alouda' hay gente de 14 a 30 años, muchos de ellos que quizá antes no había oído hablar del Sáhara pero que ahora están muy implicados, algo no siempre fácil de conseguir a ciertas edades.


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Por un Sáhara libre,

Salka Embarek

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Actividad reciente:
El archivo de mensajes  de Sahara-Info (desde 2002) son accesibles en : http://es.groups.yahoo.com/group/sahara-info/messages
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